-Descongelar los alimentos dentro del frigorífico.
-Mantenimiento adecuado del frigorífico o cámara frigorífica.
-Ahorrar energía cocinando en recipientes u ollas adecuadas al tamaño del fuego y con buena difusión en su base.
-Tapar ollas y cazuelas durante la cocción.
-Mantener los fuegos, hornos, etc., limpios para evitar que la suciedad impida la transmisión de calor.
-Abrir el horno sólo cuando sea necesario durante su utilización.
-Utilizar el lavavajillas a plena carga y en modo de ahorro.
-Emplear el agua justa durante la cocción.
-Comprar productos a granel o en envases grandes, para reducir los residuos de embalaje. Reciclar los envases siempre que sea posible.