-Detectar y eliminar fugas de agua en las instalaciones.
-Trabajar con presiones de agua adecuadas mediante controladores de presión.
-Regar en horas de menos calor para evitar pérdidas por evaporación.
-Recoger el agua de lluvia en depósitos y destinarlas a riego.
-Plantar especies autóctonas con menor requerimiento hídrico.
-Reutilizar las aguas residuales tratadas para riego.
-Realizar auditorías energéticas y conocer los consumos energéticos por áreas del edificio.